Acciones terroristas cometidas contra Cuba desde el triunfo revolucionario.(1959-1961)
Las actividades terroristas se incrementaron significativamente y formaron parte de sistemática de la política de hostilidad y agresiones contra la Revolución Cubana a partir del año 1061, como consecuencia del Programa de acción contra el régimen de castro, aprobado el 17 de marzo de 1960 por el entonces presidente d. Eisenhower y proseguido por el presidente J. F. Kennedy. En este plan, conocido como “Operación Mangosta”, se autorizaba la creación operar dentro de Cuba, asignando para ello los fondos necesarios a la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El 18 de Enero de 1962, se adopto el conocido “Proyecto Cuba”, que contenía 32 tareas de guerra encubierta que debían ser ejecutadas por los departamentos y agencias participantes e la “Operación Mangosta”.
Además de los centenares de acciones concebidas y realizadas directamente por los Servicios Especiales del gobierno de Estados Unidos, se produjo un amplio espectro de otras acciones terroristas, algunas de ellas consumadas y otras neutralizadas en su fase preparatoria. La responsabilidad de estas acciones terroristas que supuestamente no tenían patrocinio directo de las autoridades de Washington, recayó en organizaciones radicadas en el territorio estadounidense, que reunían a terroristas de origen cubano –muchos de ellos entrenados por la CIA y por unidades del ejército estadounidense.
En 1960 se realizaron numerosos actos de terrorismo contra instalaciones públicas como cines, teatros, escuelas, comercios, con el objetivo de sembrar el pánico y el terror en la población. La mas criminal y sangrienta de las acciones emprendidas durante ese año fue la voladura, el 4 de marzo del barco francés La Coubre, en el puerto de La Habana. Este criminal atentado ocasiono 101 muertos, entre ellos varios franceses, mas de 200 heridos y numerosos desaparecidos.
Entre los ataques a objetivos económicos llevados a vía de hecho en 1960 podría destacarse el ocurrido el 18 de febrero. Ese día, el avión que bombardeaba el Central España, fue destruido en el aire por una de sus propias bombas. Piloteaba la nave el norteamericano Robert Roque, ex miembro de los cuerpos represivos de la dictadura batistiana. La carta de vuelo registraba la salida desde Miami, Florida. Por otros documentos encontrados junto al cadáver del estadounidense, se descubrió que en tres ocasiones anteriores había participado en ataques aéreos contra Cuba y que iba a cobrar por l bombardeo de ese día 1500 dólares.
Resulta significativo que la mayoría de los más connotados cabecillas del cínicamente autocalificado “exilio cubano”, participaron directamente y ejecutaron actos terroristas contra Cuba desde la década del 60.
El 30 de diciembre de 1960, se ocupo una fabrica de bombas y se detuvo a 17 terroristas que siguiendo instrucciones de la Embajada de Estados unidos en La Habana, se habían dedicado a poner petacas con explosivos plásticos en tiendas comerciales.
En 1961 se intensificaron los actos terroristas, que incluyeron la quema de cañaverales durante la zafra azucarera, el sabotaje a fábricas y los ataques contra fincas, actos en los que fueron asesinados 281 ciudadanos, en su mayoría campesinos, mujeres y niños civiles, así como milicianos y jóvenes voluntarios que participaban en la Campaña de Alfabetización.
El 18 de Enero de 1962, se adopto el conocido “Proyecto Cuba”, que contenía 32 tareas de guerra encubierta que debían ser ejecutadas por los departamentos y agencias participantes e la “Operación Mangosta”.
Además de los centenares de acciones concebidas y realizadas directamente por los Servicios Especiales del gobierno de Estados Unidos, se produjo un amplio espectro de otras acciones terroristas, algunas de ellas consumadas y otras neutralizadas en su fase preparatoria. La responsabilidad de estas acciones terroristas que supuestamente no tenían patrocinio directo de las autoridades de Washington, recayó en organizaciones radicadas en el territorio estadounidense, que reunían a terroristas de origen cubano –muchos de ellos entrenados por la CIA y por unidades del ejército estadounidense.
En 1960 se realizaron numerosos actos de terrorismo contra instalaciones públicas como cines, teatros, escuelas, comercios, con el objetivo de sembrar el pánico y el terror en la población. La mas criminal y sangrienta de las acciones emprendidas durante ese año fue la voladura, el 4 de marzo del barco francés La Coubre, en el puerto de La Habana. Este criminal atentado ocasiono 101 muertos, entre ellos varios franceses, mas de 200 heridos y numerosos desaparecidos.
Entre los ataques a objetivos económicos llevados a vía de hecho en 1960 podría destacarse el ocurrido el 18 de febrero. Ese día, el avión que bombardeaba el Central España, fue destruido en el aire por una de sus propias bombas. Piloteaba la nave el norteamericano Robert Roque, ex miembro de los cuerpos represivos de la dictadura batistiana. La carta de vuelo registraba la salida desde Miami, Florida. Por otros documentos encontrados junto al cadáver del estadounidense, se descubrió que en tres ocasiones anteriores había participado en ataques aéreos contra Cuba y que iba a cobrar por l bombardeo de ese día 1500 dólares.
Resulta significativo que la mayoría de los más connotados cabecillas del cínicamente autocalificado “exilio cubano”, participaron directamente y ejecutaron actos terroristas contra Cuba desde la década del 60.
El 30 de diciembre de 1960, se ocupo una fabrica de bombas y se detuvo a 17 terroristas que siguiendo instrucciones de la Embajada de Estados unidos en La Habana, se habían dedicado a poner petacas con explosivos plásticos en tiendas comerciales.
En 1961 se intensificaron los actos terroristas, que incluyeron la quema de cañaverales durante la zafra azucarera, el sabotaje a fábricas y los ataques contra fincas, actos en los que fueron asesinados 281 ciudadanos, en su mayoría campesinos, mujeres y niños civiles, así como milicianos y jóvenes voluntarios que participaban en la Campaña de Alfabetización.

